viernes, 15 de agosto de 2008

15/8/08: Dharamsala 2º día

Mi cámara resucita después de 2 días secándose. Mamen sigue doblada.

Pero con un poco de apoyo fraternal todo es posible...

Los perros se fijan en los gatos para aprender los mejores lugares.

McLeod Ganj, el barrio alto de Dharamsala donde nos quedamos, es un pueblecillo de 3 calles...

Esto no es un colegio, es nada menos que la entrada del palacio del Dalai Lama.
Todo muy austero un poco con pinta de provisional, ningún lujo.
Supongo que cuando llegó aquí exiliado hace 40 años no pensaba que se iba a quedar tanto tiempo...

Instrucciones para solicitar entrevista con el Dalai Lama, en teoría cualquiera puede.
Pero ahora anda por ahi de viaje para variar.


Estos son los cilindros de oraciones que tanto nos divierte girar.
Allí me enteré de que en realidad son un instrumento muy curioso: son "rezadores automáticos", en su interior guardan miles de pequeñas copias de mantras tipo "Om mani padme hum" escritas en enormes rollos de papel. Cada vez que le das una vuelta a un cilindro supuestamente equivale a recitar el mantra miles de veces... Por lo visto en el Tibet existen incluso molinos de agua dedicados exclusivamente a hacer girar cilindros de estos. Lo que es la tecnología religiosa...


Habitación llena de velas.

Rulo oratorio gigante.

Aquí estamos tomando un té con Ishi, un refugiado tibetano que nos contó cómo está el Tibet bajo la ocupación china y cómo consiguió escapar hasta la India cruzando el Himalaya.
La cosa allí está cada vez más chunga, un montón de gente en la cárcel, torturas, desapariciones... y ahora con las olimpiadas y las últimas protestas han cortado todas las comunicaciones con el exterior.

Este no sé si era sadhu o qué, pero hablaba muy bien inglés y me dijo q estaba viajando hacia el norte y que hacía mucho frió. Al final el tío consiguió convencerme para que le diera mi poncho-chubasquero.

Construcciones abandonadas saliendo del pueblo camino del monte

Nada más salir del pueblo te encuentras estos paisajes mezcla de alpino y selvático, con cedros, una especie de robles, y otros árboles que no se parecen a los de aquí.

La begonia es autóctona de allí. Es curioso ver estas plantas que uno está acostumbrado a ver sólo en maceta.

El bosque con la niebla era impresionante....

Llegamos a una mini aldea en la que encontramos un puesto de deliciosas MacPapas: una especie de hamburguesillas de papa.

Y al lado de la mini aldea y en mitad del bosque, este pequeño lago con unas barcas del estilo que le suele gustar a los turistas indios y que nosotros llamamos Hortera.

Este tibetanito estaba como un poco asustado de nosotros. Se quedó quieto quieto.
¿Qué nos vería tan raro?

Estupa en medio del bosque.

Mmmm la comida tibetana nos gustó más que la india. O a lo mejor es que ya estamos un poco cansados de curry.

Aquí también hay rickshaws.

Hora de dormir.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se permiten comentarios anónimos