jueves, 28 de agosto de 2008
miércoles, 27 de agosto de 2008
martes, 26 de agosto de 2008
lunes, 25 de agosto de 2008
domingo, 24 de agosto de 2008
sábado, 23 de agosto de 2008
23/8/08: Varanasi (o cómo veraneé en Benarés)
Si en algo parecen ponerse de acuerdo los que han estado en la India (aparte del picor de la comida) es en decir la típica frase de "si no has estado en Benarés, no has visto la India auténtica".
Después de oir esta frase, uno suele preguntar ¿y qué tiene Benarés?.
-Gente que va allí a morir.
-Un montón de tráfico, caos tipo Delhi.
...
Pero fuimos.
La verdad es que fue una ciudad intensa y agotadora de visitar, desde que salimos del tren y nos asaltó una tropa de taxistas / timadores.
Finalmente llegamos al Ganpati guest house.
Un oasis de tranquilidad para guiris estresados.
Terraza con buenas vistas...
Cuando por fin nos instalamos y descansamos un poco, salimos a investigar un poco.
Las calles estrechas, sucias, con el aspecto de llevar siglos sin apenas haber cambiado.
Así me imagino las calles de una ciudad medieval.
Vieja plancha de carbón, igualita a las que se guardan como recuerdo de la bisabuela.
Decidimos ir a Manikarnika, que es uno de los principales ghats donde se hacen las cremaciones.
El ambiente que se respira es como un cementerio pero muy atareado.
Cada minuto pasa un cortejo fúnebre con un muerto envuelto en telas de colores y flores llevado a hombros por cuatro personas recitando un cántico que se contestaban unos a otros y que por lo visto dice, entre otras cosas, "Esto es lo que nos espera a todos"
Montones de madera apilados. Billetes circulando para pagar la madera. Hogueras que se encienden, hogueras que se apagan y las cenizas van al río.
No hicimos fotos, pero vimos, olimos y sentimos...
Búfalos junto al ghat Manikarnika.
De vuelta al hostal intentamos asimilar las impresiones tan fuertes ayudados con una botella de cerveza kingfisher envuelta en papel de periódico.
Aquí el atardecer parece que llega más despacio, mucho más imponente, es como si el cielo fuese más grande, quizá porque lo único que tenemos enfrente es el horizonte llano y sin casas de la otra orilla. Casi todo el cielo está despejado y solo las nubes del monzón naranjean en el horizonte.
Toda la orilla está formada por un montón de ghats, escaleras para bajar al río.
Durante casi todo el año se puede recorrer la orilla de una punta a otra de la ciudad andando de ghat en ghat.
Cuando estuvimos, en plena época del monzón, apenas se veían los primeros escalones de los ghats, así que la única forma de moverse era en barca.
Corriente abajo las barcas bajan solas, pero corriente arriba ya es otra historia de motores, remos y cuerdas...
La corriente también arrastra guirnaldas de flores, túnicas naranjas de los muertos, y algún que otro cadáver como uno que vimos con un cuervo picoteando encima tan contento, como de inquilino flotante en un tronco comestible.
Velas flotantes de la puya en el ghat de al lado del Ganpati.
Manikarnika visto desde lejos. Fuego las 24h.
Benarés es una de las ciudades más antiguas del mundo, al menos 3000 ó 4000 años (y seguro que los arqueólogos no habrán excavado muy profundo)
Da vértigo pensar en tanto tiempo, tantas vidas, tantas muertes...
Después de oir esta frase, uno suele preguntar ¿y qué tiene Benarés?.
-Gente que va allí a morir.
-Un montón de tráfico, caos tipo Delhi.
...
Pero fuimos.
La verdad es que fue una ciudad intensa y agotadora de visitar, desde que salimos del tren y nos asaltó una tropa de taxistas / timadores.
Finalmente llegamos al Ganpati guest house.
Un oasis de tranquilidad para guiris estresados.
Terraza con buenas vistas...
Cuando por fin nos instalamos y descansamos un poco, salimos a investigar un poco.Las calles estrechas, sucias, con el aspecto de llevar siglos sin apenas haber cambiado.
Así me imagino las calles de una ciudad medieval.
Vieja plancha de carbón, igualita a las que se guardan como recuerdo de la bisabuela.Decidimos ir a Manikarnika, que es uno de los principales ghats donde se hacen las cremaciones.
El ambiente que se respira es como un cementerio pero muy atareado.
Cada minuto pasa un cortejo fúnebre con un muerto envuelto en telas de colores y flores llevado a hombros por cuatro personas recitando un cántico que se contestaban unos a otros y que por lo visto dice, entre otras cosas, "Esto es lo que nos espera a todos"
Montones de madera apilados. Billetes circulando para pagar la madera. Hogueras que se encienden, hogueras que se apagan y las cenizas van al río.
No hicimos fotos, pero vimos, olimos y sentimos...
Búfalos junto al ghat Manikarnika.
De vuelta al hostal intentamos asimilar las impresiones tan fuertes ayudados con una botella de cerveza kingfisher envuelta en papel de periódico.
Aquí el atardecer parece que llega más despacio, mucho más imponente, es como si el cielo fuese más grande, quizá porque lo único que tenemos enfrente es el horizonte llano y sin casas de la otra orilla. Casi todo el cielo está despejado y solo las nubes del monzón naranjean en el horizonte.
Toda la orilla está formada por un montón de ghats, escaleras para bajar al río.Durante casi todo el año se puede recorrer la orilla de una punta a otra de la ciudad andando de ghat en ghat.
Cuando estuvimos, en plena época del monzón, apenas se veían los primeros escalones de los ghats, así que la única forma de moverse era en barca.
Corriente abajo las barcas bajan solas, pero corriente arriba ya es otra historia de motores, remos y cuerdas...
La corriente también arrastra guirnaldas de flores, túnicas naranjas de los muertos, y algún que otro cadáver como uno que vimos con un cuervo picoteando encima tan contento, como de inquilino flotante en un tronco comestible.
Velas flotantes de la puya en el ghat de al lado del Ganpati.
Manikarnika visto desde lejos. Fuego las 24h.Benarés es una de las ciudades más antiguas del mundo, al menos 3000 ó 4000 años (y seguro que los arqueólogos no habrán excavado muy profundo)
Da vértigo pensar en tanto tiempo, tantas vidas, tantas muertes...
viernes, 22 de agosto de 2008
22/8/08: Agra 2 ... y nos vamos a Varanasi

Globos por primera vez.
Cartel de peli Bollywoodense y pareja de hombres cogidos de la mano (aquí es de lo más normal)
En este puesto servían los típicos cuencos de hojas prensadas con papas fritas y fruta, todo regado con un chorro de lima. ¡buenisimo!
Camellos descansando en el camino al Fuerte Rojo. Por el camino hay muchos para llevar a los turistas.Como en el mapa no parecía mucha distancia, decidimos ir andando. Montones de conductores de camellos y rickshaws nos intentaban convencer de que era una locura, que íbamos a tardar horas en llegar, etc...
Un joven conductor de rickshaw se vino con nosotros porque decía que ese día no había muchos turistas y no tenía nada que hacer.
Al final nos acabó convenciendo y nos subimos con él, con la condición de que nos dejara conducirlo un poco.
Leo fue la primera en probarlo.
No se parece tanto a llevar una bici como pensaba, al tener dos ruedas atrás no te puedes balancear para equilibrarte y se controla mucho peor.
Al final el joven rishawkista se fio de nosotros (aunque después él nos timó, pero eso es otra historia).Nos costó trabajito, pero al final llegamos al fuerte rojo.
En la entrada había un montón de guías esperando que alguien los contratara. Todos llevaban una etiqueta amarillenta de guía oficial y parecían tener 70-80 años, como si estuvieran allí desde la época colonial...
Al principio pensamos que nos apañaríamos solos, pero cuando vimos lo grande y laberíntico que era todo decidimos volver a buscar a un abuelo-guía que habíamos visto con aspecto especialmente tierno.
Al final no lo encontramos y nos encasquetaron a uno que parecía un poco cascarrabias, aunque después vimos que era solo el aspecto.
El fuerte rojo también lo construyeron los mogoles. En Delhi hay otro fuerte rojo, pero más pequeño.
Paredes, columnas, escaleras... hasta las ventanas, todo está tallado en arenisca roja.
En los pasadizos oscuros descansan montones de murciélagos. Ahora que veo sus caras, no creo que les hiciera mucha gracia el flash de la cámara.
Este ala del palacio la hizo el emperador que lo construyó para encerrar a su padre. ¿O era a su hija?. En fin, ya no me acuerdo...
Otra parejita masculina.Aquí puedes ir de la mano con tu amigo y seguir pareciendo totalmente macho.
Como en otros países, parece que 'oficialmente' en la India no existen homosexuales.
Eso si, vimos algún grupo de travestis vestidos totalmente como mujeres, pero allí los consideran como algo tradicional, y son como una casta aparte http://es.wikipedia.org/wiki/Hijra.
Este era nuestro guía.
Creo que nos dijo que llevaba ¿50? años siendo guía.
En los jardines unos estudiantes de turismo se nos acercaron para hacernos preguntas.
Eran muy formalitos.La vuelta del fuerte rojo fue complicada, porque los conductores de rickshaw nos querían timar y llevarnos a ver sus tiendas compinchadas. Nosotros les dijimos que no queríamos comprar nada y que nos llevaran a un barrio donde había un mercado que parecía interesante. En vez de eso nos llevaron un barrio que probablemente fuera de los más chungos de la ciudad. Mientras tanto, los conductores de rickshaw seguían a nuestro lado esperando que nos arrepintiéramos y quisiéramos ir con ellos a ver sus tiendas.
Por suerte a Elena se le ocurrió preguntar a alguien con el mapa que dónde estábamos...
(el resto que lo cuente alguien si tiene ganas, que es mu largo...)
El caso es que después de muchas vueltas conseguimos volver a "nuestro barrio"
Muchos vendedores de flores, supongo que para ofrendas.
Algunos más sonrientes que otros.
Y una tienda de bisutería que le encantó a Elena.Por la noche fuimos a coger el tren a Varanasi, nuestro último destino...
Estación de tren de Agra.Estamos cansados, sentados en el suelo y alrededor nuestro un grupo de indios nos observa en silencio como si fueramos una interesante película.
Parece que no les da ninguna verguenza. Pero cuando les hago la foto, sonríen y dejan un poco de mirar.
De repente, cual cucaracha volantona gigante de alas estruendosas, aterriza a nuestro lado este bicho.Comparar su tamaño con la hormiga que tiene al lado (de las gordas) y mi dedo índice (que tampoco es flaco).
Nosotros flipando y los indios lo miran como quien ve una mosca y más bien se ríen de nosotros. Pregunto qué es y me dicen "Kekra" o algo así...
En posteriores investigaciones en internet averiguamos que es una chinche acuática gigante http://en.wikipedia.org/wiki/Lethocerus_indicus.
No suelen picar, pero cuando lo hacen, su picadura es una de las más dolorosas.
En algunos sitios se las comen fritas!!
¡¡En las bolsas de Satmola aparece una foto de Leo!!Compramos alguna para probarlas... su aspecto no es malo, parecen una especie de minigominolas de color marron oscuro, pero su sabor sabor es algo indescriptible: una mezcla de avecrem, con ajos, comino, canela...
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